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domingo, 31 de enero de 2016

El estercolero chavista. Por Marta Colomina


Marta Colomina / El Nacional

La degradación del régimen ha alcanzado niveles extremos como los que niegan la podredumbre carcelaria y silencian que las armas de guerra de las FAN estén en manos de peligrosos delincuentes que controlan las cárceles y calles del país; culpan de la hambruna y escasez a la caída de los precios del crudo (cuando en plena bonanza petrolera ya había escasez, inflación disparada y creciente endeudamiento). Acusan también a una pretendida “guerra económica” y hasta cometen la iniquidad de culpar al “pueblo analfabeta” de la “falta de productividad del país” durante los 16 años de control chavista. Lejos de ahorrar una parte de los enormes recursos petroleros en un fondo de estabilización macroeconómica, como hicieron otros países productores, el régimen los dilapidó en corrupción, chatarra bélica, regalos a sus compinches ideológicos, incluidos millones de barriles de crudo donados a Cuba y casi regalados a Petrocaribe. El despilfarro, la corrupción y la nómina clientelar crecieron tan desaforadamente, que los enormes ingresos les resultaban insuficientes para las costosas aventuras continentales emprendidas por Chávez, así que, como les ocurrió a los indígenas deslumbrados por los espejitos de los conquistadores españoles, al chavismo le pareció que los muchos créditos chinos a cambio de petróleo eran una ganga, y pronto llenaron el país de chatarra: línea blanca para regalar en los procesos electorales, dos satélites (cuyas andanzas se ignoran) cientos de tractores oxidados y abandonados en los campos para los cuales nunca hubo repuestos, y otros cachivaches que incrementaron la deuda externa. En pleno boom petrolero Chávez confiscó, sin pago alguno, hermosas fincas privadas en plena producción, grandes sembradíos de café, azúcar y maíz, Agroisleña, centenares de fábricas agroindustriales, y a las que aún quedaban en pie, las ha sometido a un acoso inmovilizador, con amenazas de confiscación y negándoles las divisas que necesitan para pagar la enorme deuda con sus proveedores internacionales (divisas ya pagadas en bolívares al gobierno y que éste les niega desde hace tiempo). CLIC AQUI para seguir leyendo...


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