Fausto Masó / El Nacional
A Venezuela le queda una última esperanza, los chinos; sólo ellos obligarán al socialismo del siglo XXI a aplicar las recomendaciones que ordena el sentido común, obligarán a Maduro a un manejo más racional de la economía: los chinos no creen en pajaritos preñados. Lea el Artículo Completo AQUI ...
