Eduardo Semtei / El Nacional
Maduro lo sabe. Lo intuye. Lo huele. Diosdado también. Lo siente en la carne. En los huesos. Le corre por las venas. Hasta Adán Chávez que de política no sabe realmente un cipote lo husmea. El miedo se les mete en el costillar a todos ellos. Cilia Flores lo otea en el horizonte. Si pierden las parlamentarias pueden despedirse del poder. Jaua cuando sale de sus mareos cotidianos lo teme. Tal derrota supone un arrase opositor en las elecciones de gobernadores del año 2016 y consecuencialmente en las municipales de 2017 y finalmente “caput et finis” en las presidenciales. Es un tobogán infernal al cual no se quieren enfrentar. Una bajada llena de hojillas que termina en un depósito de sal. CLIC AQUI para seguir leyendo...
Recibe nuestras actualizaciones por E-Mail. SUSCRÍBETE GRATIS AQUI
| Twittear |
|

