Fernando Ochoa Antich / El Nacional
El título de este artículo debió haber sido la famosa frase de Cicerón, el gran orador de la república romana: Catilina, Catilina, ¿hasta cuándo abusáis de nuestra paciencia? Lamentablemente, la demagogia comprometió la república y la condujo al imperio. Estoy seguro de que los venezolanos, en las largas colas que tienen que hacer diariamente para adquirir cualquier producto de primera necesidad, cuestionan con dureza el desgobierno de Maduro y, quizás, lleguen a pensar en esa frase. No es posible continuar aceptando las permanentes mentiras de unos funcionarios que, a través del abuso de la propaganda, tratan de justificar el inmenso fracaso del régimen. Hay que convencerse de la imposibilidad que existe de encontrarle solución a los grandes problemas nacionales mientras no se modifique totalmente la actual orientación ideológica imperante en este gobierno. La única manera de lograrla es a través de un profundo cambio político, que rechace el estatismo, el totalitarismo y reconozca el pluralismo democrático. CLIC AQUI para seguir leyendo...
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