Ana Julia Jatar / El Nacional
Cuando en los almuerzos de domingo familiar nos levantábamos de la mesa en busca de los postres, mi mamá siempre nos decía: “Agarren sus platos sucios, llévenlos a la cocina y lávenlos para que no pierdan el viaje”. Desafortunadamente, Maduro no entiende esta sabiduría hogareña y no se dio cuenta de que para buscar su postre en Rusia y en China tenía que haber lavado los platos de un banquete que se acabó en vez de escaparse de Venezuela dejando los platos sin lavar. CLIC AQUI para seguir leyendo...
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