Carlos Blanco / El Nacional
A Antonio Ledezma
El régimen se desgaja. La crisis es tan brava que cada actor contribuye al desenlace aun sin proponérselo. Una vez que se desatan las fuerzas, la crisis manda. Cuando los policías, los militares y los colectivos disparan para estabilizar la situación; contra sus fines, contribuyen a desestabilizar. Añaden más caos al caos. El último episodio es la acentuación del terror; no es nuevo, ahora es sistemático y actúa como confesión: como si los jerarcas se observaran y se miraran fuera del poder. Es el espanto; es lo inconcebible; es lo que está más allá de su imaginación. Ellos infunden miedo, pero la gente que lucha por la libertad aprende a administrarlo; pero el miedo de los que están en el poder es más terminal que su propio poder porque se piensan todos desnudos ante sus pillajes, sordideces, a lo que no podrán explicar cuando se los pregunten. Y se los preguntarán. CLIC AQUI para seguir leyendo...
Recibe nuestras actualizaciones por E-Mail. SUSCRÍBETE GRATIS AQUI
| Twittear |
|

